Existen diferentes formas en las cuales podemos administrar un medicamento, la más usada o la más popular en la población es la vía oral, debido a que existen miles de fármacos que son fabricados en formas farmacéuticas sólidas o semisólidas. También, existen otras formas farmacéuticas, como son la vía parenteral, tópica, respiratoria, entre otras.

La forma en la cual se administre un fármaco va a depender en exclusiva de la forma farmacéutica. Esto quiere decir que el naproxeno solamente tiene dos formas de administración. Una de ellas es la vía oral que es la adecuada y correcta para las tabletas comprimidas, capsulas y soluciones. Cabe mencionar, que no importa si es el naproxeno o naproxeno sódico, va a ser la misma vía de administración, no cambia absolutamente en nada.

El naproxeno también tiene supositorios que estos son por la vía rectal. Con esta vía de administración se busca que los efectos del fármaco sean sobre la zona. Usualmente, se aplica para los niños, pacientes que tienen vómito y personas de la tercera edad.

En este caso el paciente se debe recostar inclinándose hacia la derecha o izquierda, se puede utilizar algún mecanismo especial como la sonda rectal, lavativa o manualmente y se realiza lentamente, con el fin de no lastimar la zona rectal.

Cuando se aplica el naproxeno mediante vía rectal, es el plexo hemorroidal el cual se encarga de la absorción del principio activo. No debes preocuparte por los excipientes, puesto que los supositorios están hechos con componentes que no son tóxicos para el cuerpo y que se deshacen. El único problema que se presenta es que la materia fecal dificulta la absorción del fármaco. Por lo tanto, los efectos terapéuticos puede que no sean tan efectivos como se esperaba.

En el caso de la vía oral, se recomienda acompañar el medicamento con un poco de agua, si es que no se puede tragar solo la pastilla. Así se evita lastimar la garganta. No se recomienda que se triture o se acompañe con alimentos, puede que los efectos terapéuticos no sean los que esperas.